domingo, 29 de marzo de 2020

Entrevista capotiana a Margo Glantz


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Margo Glantz.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Antes pensaba que en mi casa, pero desde que estoy asilada en ella, ya no estoy tan segura.
¿Prefiere los animales a la gente?
No. He tenido perros y un solo gato.
¿Es usted cruel?
A veces.
¿Tiene muchos amigos?
Bastantes.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Sentido del humor, lealtad, cariño, que sean solidarios.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
Sí, a veces, como yo los decepciono a ellos, a veces.
¿Es usted una persona sincera?
Suelo serlo, como todos, aunque nos siempre lo consigo.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
Viajando y leyendo, o escribiendo, pero quizá ya no sería tiempo libre.
¿Qué le da más miedo?
La muerte, quedarme idiota  y el coronavirus en este momento, pero sobre todo que dure mucho el confinamiento.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
La estupidez de los supuestos grandes líderes.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
No sé, he hecho muchas otras cosas, como por ejemplo, me gustaría si pudiera seguir impartiendo cátedra: lo hice por muchísimos años, también seguir escribiendo una columna quincenal en algún suplemento cultural o tener un programa en radio, también comprar ropa
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Sí, camino.
¿Sabe cocinar?
Sabía. Ya no. Me da flojera.
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
A Sor Juana, Dostoiewski, Perec,  Barthes y muchos más, como por ejemplo Giacomo Casanova.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
La esperanza.
¿Y la más peligrosa?
Ahora, sería la  pandemia.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
Pues sí.
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
De izquierda, pero ahora las izquierdas dejan mucho qué desear.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
No soy muy original: la misma.
¿Cuáles son sus vicios principales?
La procrastinación.
¿Y sus virtudes?
La ironía.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
No sé nadar.
T. M.