martes, 20 de octubre de 2026

Un artículo sobre el JW Marriott Hotel Madrid


Hoy aparece, en la sección de "Viajes" del diario La Razón, este artículo mío, en mi faceta de viajero hotelero-gastronómico, titulado "JW Marriott Hotel Madrid: aromas con historia en el corazón de la ciudad".

lunes, 19 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Joaquín M. Sansalvatore

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Joaquín M. Sansalvatore.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Sería un lugar espacioso, tal vez un bosque o una isla, con una cabaña donde refugiarme.

¿Prefiere los animales a la gente? A la gente. Amo a los animales, nunca dejarán de sorprendernos, pero somos personas.

¿Es usted cruel? No. Y volviendo a la pregunta anterior, lo que más valoro en los animales es su falta de crueldad. Un perro puede sufrir el daño que algún descerebrado le haga, pero no concibe la voluntad de hacer daño por placer. Esa crueldad es exclusiva de los humanos.

¿Tiene muchos amigos? No, y con los que tengo me gustaría pasar más tiempo.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Nada en especial. Un amigo no es tu amigo por sus cualidades, sino por el tiempo que has compartido con él: porque te acompañó en los buenos y en los malos momentos, porque vivisteis juntos una etapa importante de la vida.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Antes sí, a menudo. Pero creo que la culpa era mía por crearme expectativas o juzgar demasiado rápido. Detrás de un comportamiento suele haber varias razones y capas. Decir que alguien me decepcionó porque en un momento determinado sentí que me traicionaba me parece ahora simplista.

¿Es usted una persona sincera? Para ser sincero hay que ser valiente. A veces me atrevo y otras no.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Estoy con mi pareja. A veces ella está a sus cosas y yo leyendo o mirando algo. Otras veces vemos juntos una serie o cocinamos o simplemente estamos.

¿Qué le da más miedo? Una persona que no teme nada es porque no ama nada. Pronto seré padre y tengo la sensación de que eso lo cambiará todo.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Como a muchos me escandalizan la injusticia y las mentiras. Como ejemplo, la política hoy en día está muy polarizada, repleta de reproches, de “y tú más”, insultos… y pocas propuestas o soluciones reales. Me enfada que nos engañen tanto y nos enfrenten unos contra otros.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? En realidad no vivo de escribir. Mi profesión es otra, pero todos deberíamos practicar algún tipo de arte; es una forma de sacar lo que llevamos dentro.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Debería. Hago algunos ejercicios por la mañana y voy por temporadas. Detesto ir al gimnasio y los últimos deportes que he practicado han sido artes marciales.

¿Sabe cocinar? Claro, espaguetis, tortilla, filetes fritos vuelta y vuelta, barbacoas, gazpacho...

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A algún artista loco que quemase su obra, como Gogol, o a un genio extraordinario como Mozart.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Amor.

¿Y la más peligrosa? Miedo.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, nunca.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Depende del país, del momento y de las circunstancias. En las últimas elecciones generales voté al centroderecha. En las locales o autonómicas voto más a la persona.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Mi profesión es policía nacional. Si pudiera dedicarme a otra cosa, creo que me habría gustado ser profesor.

¿Cuáles son sus vicios principales? Soy bastante obsesivo. Cuando algo me interesa, me da fuerte y puedo pasar semanas dándole vueltas. Si hablamos de los vicios clásicos, fumar o beber, ninguno en especial.

¿Y sus virtudes? Eso prefiero que lo respondan otros como mi pareja, familia, amigos o compañeros de trabajo.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Supongo que mi pareja, mi padre, que falleció hace unos años, mi madre, mis hermanos de pequeños, amigos, instituto, universidad… Aunque, para ser sincero, es probable que nada de eso: estaría demasiado ocupado intentando sobrevivir.

T.M.

viernes, 16 de octubre de 2026

Texto de Gabriela Guerra Rey sobre mis obras irlandesas en la revista "Qué Leer"




Fue hace algo más de 26 años, el 30 de junio del 2000. Yo publicaba una reseña del libro Las islas Aran (editorial Alba), del irlandés John Synge, en un periódico por entonces muy joven, La Razón, y hasta yo mismo envié una foto al diario del autor, sacada de un póster que había comprado en un viaje dublinés, en 1996. 

Treinta años después de aquella visita, ha venido otra este verano, tanto a Eire como a Irlanda del Norte, de la que tengo el honor que se ocupe en Qué Leer Gabriela Guerra Rey, en un precioso reportaje titulado "Johnnie Fox´s Pub o Solos en los bares de noche". Todo ello alrededor de esta novela mía, que tuvo una primera edición en Mondadori, en 2002, y la taberna, a las afueras de Dublín, que la inspiró, así como de mi poemario La ciudad gris.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Ignasi Pons

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Ignasi Pons.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? No me movería de Menorca.

¿Prefiere los animales a la gente? Depende de que personas o animales. Preferiblemente siempre elegiré una buena conversación o buenos momentos con las personas que aprecio.

¿Es usted cruel? Inconsciente sí, cruel no, o al menos eso opino yo.

¿Tiene muchos amigos? Sí, tengo un montón, tengo suerte de tener a tantos.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? No busco cualidades, busco gente que no lleve su máscara puesta conmigo. Que se presenten tal y como son.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No, nos conocemos demasiado como para decepcionarnos.

¿Es usted una persona sincera? Demasiado, si no digo las cosas como son mi mente me lo recuerda constantemente.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Suelo escribir, jugar videojuegos y salir con la pareja.

¿Qué le da más miedo? Supongo que perder a las personas más cercanas a mí. No es que sea un miedo, al fin y al cabo todos nos vamos, es más el duelo.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Creo que lo que más sería la política y como juegan con nosotros, la gente dormida y que no hacen nada para defender lo suyo.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Bueno, trabajo en un hospital como celador, tampoco es que haya un trabajo que me apasione más que otro.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Cada día hago calistenia 30 minutos.

¿Sabe cocinar? La mejor tortilla de patata y tarta de queso. Sí.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? Mi abuela, es sin duda la persona que más quise en el mundo. Siempre la recuerdo con mucho cariño.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Despertar.

¿Y la más peligrosa? Dormirse.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, no es mi hobbie.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Ninguna, todos roban igual.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Pues no es algo que me haya planteado nunca, creo que estoy bien como estoy.

¿Cuáles son sus vicios principales? El dulce y mi chica.

¿Y sus virtudes? Soy amable, creo que divertido y sincero

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? No es algo que me plantee en mi día a día, pero imagino que mi chica, algunas amistades, mis padres, mi hermana.

T. M.

lunes, 12 de octubre de 2026

Un artículo sobre el hotel NH Collection Palacio de Córdoba


Estos días aparecía, en la sección de "Viajes" del diario La Razón, este artículo mío, en mi faceta de viajero hotelero-gastronómico, titulado "Un hotel NH palacio para quedarse en la Judería de Córdoba".

domingo, 11 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Raúl Ariza

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, del escritor Raúl Ariza.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Ya no estoy para descubrimientos y los lugares creados desde la imaginación o la fantasía son solo eso. Así que me quedaría con ese lugar en el que conviven mi familia, la gente más cercana y también mis recuerdos. Es decir, mi pueblo.

¿Prefiere los animales a la gente? No tengo nada contra la gente, todo lo contrario, pero también es cierto que a mi gata Zac no la cambiaría por ninguna persona.

¿Es usted cruel? No. En absoluto. Huyo de lo que me da miedo, y nada me asusta tanto como la crueldad.

¿Tiene muchos amigos? No me quejo, es un buen número. Digamos que son los suficientes para que alguien me ayude con una mudanza.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Las mismas que me gustaría que vieran en mí: lealtad, compromiso, paciencia, ternura y fondo físico para aguantar una noche de fiesta.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Cada uno de ellos una vez al año, más o menos. Me parece un ritmo razonable, y supongo que yo se lo devuelvo con intereses.

¿Es usted una persona sincera? Trato de serlo, me empeño en serlo, a pesar de mis dos oficios, abogado y escritor, uno dedicado a medir las palabras y el otro a inventarlas.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? El cine y la lectura, sin duda. Y la buena compañía con buena conversación, que no es poca cosa.

¿Qué le da más miedo? Tengo varios y de tamaños surtidos: el miedo que genera el propio error, el que nace de la simple incertidumbre, el miedo a fallar, del miedo al éxito, el miedo a no volver a ver a los seres queridos. Pero sin duda el mayor de todos es el miedo que le tengo a mi propia fragilidad.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La falta de humanidad y la violencia. Casi todo lo demás, con un poco de paciencia, me parece comprensible.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Sobrevivir al tedio y a la simplicidad de cualquier otra forma, por ejemplo de farero o de librero con mal carácter.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Caminar, dos o tres tardes por semana. Luego, algunos fines de semana, trisco por las montañas cercanas.

¿Sabe cocinar? Lo mío es cocina de supervivencia, básica y sin alardes, aunque a veces sale resultona y me da por pensar que tengo un don.

Si el Reader's Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A mi padre. No habría salido nunca en el Reader's Digest ni tuvo hazañas que contar, y sin embargo ha sido de las personas de las que más he aprendido, casi siempre sin que se lo propusiera. Los personajes inolvidables de verdad no hacen ningún esfuerzo por serlo, y quizá por eso no se olvidan.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? ¡Vamos!

¿Y la más peligrosa? «Ellos». En cuanto se dice con cierto tono, un grupo de personas deja de tener nombre, cara y matices, y a partir de ahí casi cualquier cosa se vuelve posible.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? He tenido la frivolidad de pensarlo a modo de desahogo, pero nunca he deseado de verdad matar a nadie. A lo sumo, despreciarle.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Soy de izquierdas, con todo lo que eso tiene de convicción, de riesgo y de penitencia.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? ¿Cosa? Un libro o un rascador de espaldas. No, en serio, cineasta, quizá. O alpinista atrevido, de los que vuelven.

¿Cuáles son sus vicios principales? Ver «una última película» cuando ya debería estar dormido y dejar para mañana lo que debería haber hecho ayer.

¿Y sus virtudes? El tesón y la curiosidad. El primero me hace terminar lo que empiezo, aunque ya no me apetezca, y la segunda me mete en lo que no debería, así que se compensan.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Mi vida entera en versión tráiler. Y justo antes de los títulos de crédito, dos preocupaciones muy mías: quién le da de comer a la gata y quién va a decidir qué hacer con mis manuscritos.

T. M.

sábado, 10 de octubre de 2026

La revista "Qué Leer" de este octubre

Esta es la revista Qué Leer de octubre (núm. 331). En este enlace de Zinio se puede adquirir y ver todo el sumario con un extracto de cada una de sus secciones: mi editorial "Alma en las Palabras", "Laureles", "Lletres catalanes", "Hoy" (narrativa, no ficción, poesía), "Protagonista", "Ayer" (efeméride, contemporáneo, clásico), "Cata", "Voz autoral", "Imágenes", "Hechos" e "Invenciones". Cien páginas repletas de reseñas, entrevistas, reportajes literarios, columnas de escritor, avances editoriales...

viernes, 9 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Pablo Escudero Abenza

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Pablo Escudero Abenza.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Tengo la suerte de haber podido elegir y que sea el lugar en el que vivo, Asturias.

¿Prefiere los animales a la gente? Gustándome los animales, la respuesta es que no. Creo mucho en la gente, aunque tienda a exasperarme. Me he visto siempre muy reflejado en aquel discurso de Nanni Moretti en Caro Diario: «Creo en las personas, pero no creo en la mayoría de las personas».

¿Es usted cruel? Quiero pensar que no. Defectos tengo a montones, pero nunca he practicado el de la crueldad.

¿Tiene muchos amigos? Realmente no. Pocos pero muy amigos. Un grupo de personas que sé que, a veces para mi sorpresa, darían la vida por mí.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Honestidad. Una manera original de mirar el mundo. Sentido del humor.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? La verdad es que no. Me parece que es un mecanismo de autodefensa, pero me cuesta abrirme y abrir la puerta de la amistad como tal, y quienes llego a considerar amigos son personas muy contrastadas, de fiar.

¿Es usted una persona sincera? Sí. Salvo cuando me siento a escribir.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Paseando, yendo a la playa, en el cine, cocinando, jugando con mis hijos, charlando, leyendo.

¿Qué le da más miedo? A nivel personal, las enfermedades degenerativas. A nivel social, este presente – futuro en el que nos movemos, móvil en mano.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Me escandalizo con facilidad. Me siguen escandalizando la estupidez, la vulgaridad o el borreguismo.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Iba para físico o matemático, de hecho es lo que estudié. Y también trabajo ahí, aunque nunca pensé en la investigación porque quería poder leer y escribir. Quizá hubiera sido investigador. No lo sé. Prefiero no saberlo.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Lo necesario para encontrarme bien. Algo de gimnasio, correr algún rato, entrenar a boxeo cuando es posible.

¿Sabe cocinar? Sí. Y en casa dirían que bastante bien.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A uno que creo que está más olvidado de lo que debería, o que directamente nunca ha sido demasiado conocido a nivel general, el físico Enrico Fermi. Si me dijeran que fuera alguien del ámbito de la creación cultural, Hitchcock o Billy Wilder.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Sueño. El sueño nos recompone, como proceso físico, y el sueño nos lleva a escribir, a componer música, a crear cine, a pintar, a intentar hacer algo que no está ahí hasta que no llegamos nosotros.

¿Y la más peligrosa? Rencor. Del rencor y la envidia vienen algunas de las peores cosas que hemos visto en la historia. Y de las que nos habremos encontrado en nuestra vida.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No. Intento mantenerme alejado del odio. Y aun cuando lo he sentido, no me ha llevado tan allá.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Soy una persona de izquierdas. Pero de una izquierda quizá pasada de moda, que entiende que el bienestar comienza por tener buenos sueldos, disponibilidad de tiempo para compartirlo con la familia y los amigos y esas cosas que a veces parecen utópicas. Soy también una persona ácrata, que huye de unanimidades y gregarismos. Creo que estoy a punto de repetirme y volver a la cita de Nanni Moretti sobre la gente. Seguía diciendo: «Incluso en una sociedad más decente que esta, siempre me encontraría de acuerdo con una minoría de personas».

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Un cocinero que tuviera un restaurante familiar donde se comiera bien, de esos a los que la gente vuelve porque sabe que se le trata bien, los platos están ricos y el precio es razonable.

¿Cuáles son sus vicios principales? Para sorpresa de quienes me rodean y conocen, que piensan que siempre estoy moviéndome, abriendo proyectos y haciendo cosas, soy muy perezoso. Los engaño con esa actividad continua.

¿Y sus virtudes? Escucho cuando alguien lo necesita. Y me guardo mucho de no dar consejos cuando no tengo ni idea sobre un asunto.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? El esquema clásico suele decir que te pasa tu vida por delante. Pero creo que mi vida no ha sido tan interesante. Vería a mi mujer, a mis hijos, imaginaría el futuro que no voy a poder seguir viviendo.

T. M.

jueves, 8 de octubre de 2026

Un artículo viajero sobre Belfast

Esta semana ha aparecido, en la sección de "Viajes" del diario La Razón, este artículo viajero mío titulado "Belfast, la ciudad que suena y recuerda".

miércoles, 7 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Marta Martín Girón

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Marta Martín Girón.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? El lugar en sí me da un poco igual, pero uno en el que pudiera disfrutar de varias horas de sol al día, que la noche fuera oscura y silenciosa, y que estuvieran mi marido y toda mi familia.

¿Prefiere los animales a la gente? En muchas ocasiones sí.

¿Es usted cruel? No me considero cruel para nada. Creo que para ser cruel debe haber una mala intención detrás. Intento ponerme en el pellejo de la otra persona y eso amaina casi cualquier tormenta. Evito hacerle a los demás lo que no querría que me hicieran a mí.

¿Tiene muchos amigos? No. Los justos. Pocos y bien avenidos.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Empatía, asertividad, cobijo, madurez, discreción, sabiduría…

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No.

¿Es usted una persona sincera? Sí, pero asertiva.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, paseando, viendo películas o series, yendo al cine, dibujando, pasando tiempo con los gatos y en la naturaleza.

¿Qué le da más miedo? Perder a alguien de la familia.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La política en general. El control que pretenden ejercer sobre nosotros en cada momento.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Supongo que habría vuelto a ser administrativa.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Algo de yoga y a veces correr o hacer step.

¿Sabe cocinar? Sí. Creo que me defiendo bien. Mi madre cocinaba muy bien y aprendí muchas cosas de ella. Algunas de sus recetas he tratado de ir adaptándolas: busco los mismos sabores, pero sin carne.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? Pregunta difícil. Supongo que al conde Drácula, de Bram Stoker.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Amor. Porque si hay amor hay perdón, hay confianza, hay fe…

¿Y la más peligrosa? Miedo. Porque el miedo es lo que destruye todo. La que enfrenta a las personas, la que genera envidias, rivalidades, desentendimiento…

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Ninguna, jajaja… No entiendo de política y no me gusta. Creo que se basan en rencores a los que no les ponen fecha de caducidad. Se debe aprender del pasado, pero no pretender trasladar el pasado a argumentos y problemas presentes.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Millonaria, jajajaja…

¿Cuáles son sus vicios principales? La verdad es que no soy consciente de tener ninguno. No fumo ni me drogo, soy abstemia, no tengo vicios con el juego… Tampoco soy avariciosa, ni envidiosa… Seguro que tengo muchos defectos, pero vicios…

¿Y sus virtudes? Supongo que la perseverancia y la empatía podrían considerarse una virtud. 

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Mi marido. Mi familia. Tal vez mi madre la primera. O la última, no sé. Todos los gatos que han formado parte de mi vida, incluyendo los de la colonia de los que me ocupo en mi pueblo. Y tal vez algunas de las experiencias que he tenido con los libros y mis lectores. Y mis amigas, seguro que con una sonrisa en la cara. Y el colegio al que fui cuando vivía en Móstoles. Y el instituto en el que estudié cuando viví en Sanse. Los pisos en los que he vivido… Dicen que ves pasar toda tu vida, así que creo que ante todo vería imágenes de momentos en familia.

T. M.

lunes, 5 de octubre de 2026

La revista "Qué Leer" de este septiembre

Esta es la revista Qué Leer de septiembre (núm. 330). En este enlace de Zinio se puede adquirir y ver todo el sumario con un extracto de cada una de sus secciones: mi editorial "Alma en las Palabras", "Lletres catalanes", "Hoy" (narrativa, no ficción, poesía), "Protagonista", "Ayer" (efeméride, contemporáneo, clásico), "Cata", "Voz autoral", "Imágenes", "Hechos" e "Invenciones". Cien páginas repletas de reseñas, entrevistas, reportajes literarios, columnas de escritor, avances editoriales...

domingo, 4 de octubre de 2026

Entrevista capotiana a Francisco Javier González-Tablas Sastre

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Francisco Javier González-Tablas Sastre.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Me gusta el mundo, pero si hay que elegir, me quedo con Ávila.

¿Prefiere los animales a la gente? Los dos, no creo que sean incompatibles.

¿Es usted cruel? En absoluto.

¿Tiene muchos amigos? Afortunadamente, sí.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Lealtad, sinceridad, comprensión.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No.

¿Es usted una persona sincera? Pienso que sí. Siempre he mantenido que la sinceridad es básica para una buena convivencia.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Pintando, grabando, cantando y escribiendo. Llevo pintando toda mi vida, he formado parte de un coro y de un grupo hasta hace poco y, desde que me jubilé, he añadido el grabado y la escritura. Me divierte escribir, pero no soy un escritor, otros me calificarían como un pega palabras.

¿Qué le da más miedo? La pérdida de mi realidad y de mis recuerdos, no reconocer a mi gente ni a mí mismo.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La mentira. No creo que haya nada más escandaloso.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Fui profesor universitario y arqueólogo, no he sido escritor, esa fue mi decisión. De no ser arqueólogo tal vez me habría dedicado a las bellas artes, cualquiera de sus especialidades.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? He jugado a rugby hasta los cuarenta y cinco años, desde entonces solo camino.

¿Sabe cocinar? Lamentablemente solo las cosas básicas.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A mi Padre.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Paz.

¿Y la más peligrosa? Guerra.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No. Hay individuos que, por su maldad innata, tal vez se lo merecerían, pero nadie tiene derecho a quitar la vida, ni individualmente ni institucionalmente.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Soy de izquierdas, pero no milito en ningún partido. Soy el clásico izquierdista disconforme con la estanqueidad de los partidos, aunque entiendo su necesaria existencia.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? No cambiaria mi vida por ninguna otra.

¿Cuáles son sus vicios principales? Fumar.

¿Y sus virtudes? No me creo capaz de señalar ninguna.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Mi mujer, mis hijos, mis nietos, mi familia. Son imágenes clásicas, pero estoy seguro de que esas serían las que acudirían a mi cabeza.

T. M.