jueves, 16 de abril de 2020

Entrevista capotiana a Nieves Hidalgo


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Nieves Hidalgo.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Una biblioteca. Podría viajar a través de los libros.
¿Prefiere los animales a la gente?
Preferir a los animales es una exageración, aunque ellos no defraudan y nosotros somos especialistas en eso. No voy a negar que después de ver alguna barbaridad he dicho eso de: cuánto más conozco a las personas, más me gustan los animales.
¿Es usted cruel?
Espero que no, porque sería triste despreciarme a mí misma.
¿Tiene muchos amigos?
Pocos y elegidos.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Que sean sinceros. De poco sirve uno que te oculta la verdad y deja que te confundas.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
Si me decepcionan dejan de serlo.  
¿Es usted una persona sincera? 
A veces me paso.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
Escribiendo, leyendo, viajando y teniendo una buena charla con la gente a la que quiero.    
¿Qué le da más miedo?
Una enfermedad en la que tuviera que depender de los demás. No lo asumiría.   
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
A mi edad ya no me escandaliza nada. Cada persona es un mundo y en este debemos tener espacio todos, siempre que no hagamos daño al resto. Lo único que podría escandalizarme, aunque no sorprenderme porque la encontramos a cada paso, es la avaricia. Lleva a cometer los actos más viles.   
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
Me hubiera entusiasmado ser algo así como Indiana Jones. La aventura me pierde y los misterios hacen que me suba la adrenalina.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Practiqué Karate, pero ahora, sin demasiado tiempo, me conformo con caminar a diario.
¿Sabe cocinar?
¡Y se me da bastante bien! Odio hacer algo simple, pero me encanta el reto de elaborar platos complicados.
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
Pues no sabría decir solo uno, hay miles que merecerían un artículo. Pongamos a Ramses II, si pudiera ser.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Amor. Se diga en el idioma que se diga, significa todo.
¿Y la más peligrosa?
Avaricia, como te he comentado antes. Creo que ni siquiera la palabra odio es tan terrible.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
No. Pero no lloraría si alguno desapareciera.
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
De izquierdas. Siempre.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
Sin lugar a dudas me dedicaría a la egiptología.
¿Cuáles son sus vicios principales?
El genio, que tengo más de la cuenta. Ni yo misma me aguanto a veces.
¿Y sus virtudes?
Eso deberían responderlo los demás. Es que yo me veo poquitas.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
¿A mí? Pues de esquema clásico no sé si vería alguna, es más seguro que me imaginara que debía bucear hasta el submarino del capitán Nemo. Ahora en serio: me gustaría ver la cara de mis seres queridos antes de irme al otro mundo.
T. M.