viernes, 17 de julio de 2020

Entrevista capotiana a Ekaitz Ortega


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Ekaitz Ortega.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Una casa amplia, con sofás cómodos y buenas vistas en al menos dos ventanas.
¿Prefiere los animales a la gente?
Los animales en general no lo sé, pero prefiero mi gata a la mayoría de la gente.
¿Es usted cruel?
No, pero soy severo y a veces es complicado distinguir entre ambas características.
¿Tiene muchos amigos?
No, aunque sí bien elegidos.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Honestidad y que tengan la capacidad de hablar sobre un tema con pasión, aunque no me interese demasiado.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
No, porque también entiendo que muchas relaciones van y vienen sin que sea culpa de nadie.
¿Es usted una persona sincera?  
Sí, solo estoy con gente con que puedo serlo.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
En general, lectura, cine, cafeterías que me gusten -soy exquisito con esto- y tiempo con mi novia.
¿Qué le da más miedo?
Que sufran las personas a las que quiero.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
En este momento creo que nada, pero me gustaría ser escandalizado.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
Ser escritor solo es una parte pequeña de mi tiempo, pero si no escribiese, creo que leería más.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Quitando este tiempo de cuarentena, sí, desde siempre.
¿Sabe cocinar?
Sí, me manejo bien en este aspecto.
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
Pío Baroja.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Cambio.
¿Y la más peligrosa?
Creencia.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
Sí,
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
La que piensan los que me conocen, pero un poco peor.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
El protagonista de un sueño.
¿Cuáles son sus vicios principales?
Vivir al límite de algo, estar siempre cerca de caer y luego salir, hasta que caiga.
¿Y sus virtudes?
Intento ser profesional en todo lo que hago.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
Unos pies desnudos pisando el asfalto.
T. M.