En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Mariana Orantes.
Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál
elegiría? Bueno, lo mismo sería preguntar ¿cómo será vivir en una manzana
envenenada? Porque obviamente alguien debe vivir ahí. No hay que lamer las
paredes. Debe tener buena ventilación. Lo mismo sería preguntar por la cúpula
de Rybys Romney, sin poder salir, solo esperando a Herb Ascher, en agonía, a
punto del suicidio mientras el tramposo Yahvé borra las cintas de Linda Fox y
Elías Tate ronda en la oscuridad. Cualquier lugar es, al final, como estar en
la cúpula de Rybys Romney esperando que en algún momento ocurra un milagro.
¿Prefiere los animales a la gente? No a todos los animales, solo a mi gato. No a
todas las personas, solo a mi gato. No a todos los animales ni a todas las
personas ni a todos los Dioses ni a todos los espíritus, solo a mi gato. De
entre todos los gatos, prefiero a mi gato. De entre todo lo que soy, he sido y
seré, prefiero siempre a mi gato.
¿Es usted cruel? Soy el gato cazador, soy el gato que te observa sin que tú lo veas,
soy el silencioso cuerpo de la noche y para mí todas las calles son lo mismo:
estoy solo, camino solo y cada músculo de mi cuerpo se mueve sin que me importe
seguir las reglas del juego.
¿Tiene muchos amigos? Sí. Los fantasmas son una vacilación entre el pasado y el presente,
se comunican todo el tiempo y nos dicen: haz algo, mírame, no cedas, hay algo
más, dale dignidad, sigo presente, mira, sigo presente y te veo cuando caminas,
te escucho cuando lloras, te siento cuando estás cansada.
¿Qué cualidades busca en sus amigos? Mi primer gato fue una preciosa pantera. Entraba
por alguna ventana mal cerrada, se escabullía entre las cobijas y se echaba a
mis pies. Por la mañana, mi mamá entraba al cuarto y el gato huía como amante
descubierto. Así pasó un tiempo hasta que en su otra casa, donde lo tachaban de
terriblemente infiel, amarraron su cuerpo con alambres para que no se fuera. La
naturaleza de los celos: no puedes lograr que alguien se quede a tu lado si le
cortas de tajo la libertad.
¿Suelen decepcionarle sus amigos? No.
¿Es usted una persona sincera? Buenas noches, bienvenidas, bienvenides y
bienvenidos a este su programa de cada noche, su programa del ya llegué a casa,
del me voy a poner la pijama. Como cada noche es un gusto contar con su
presencia. Recuerde que nos patrocina la fragancia única, exquisita, sin igual:
Slomanny Karandash. ¿Cómo? ¿Esto es una entrevista? No, esta es una
sesión espiritista. Esta es la memoria de los muertos, llamando.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Había una vez… Once upon a time… Er was eens…
Mukashi mukashi… Fragmentos esparcidos siguen colándose. Todo sucede al mismo
tiempo: presente, pasado, futuro. Todos somos parte del mismo Dios. Y así
decidí bajar al inframundo.
¿Qué le da más miedo? Estaba jugando con mi hermana. Entonces llegó mi mamá hablando de un
niño llamado Diego: su propio tío lo secuestró, lo mantuvo en una fábrica
abandonada y después, lo mató. Lo mato
sólo porque podía matarlo. ¿Por qué me duele si nunca conocí a Diego? Mi
abuelita me pregunta: ¿te pegó tu mamá? ¿por qué lloras tanto? No sé
cómo decirle que estoy llorando por la muerte de Diego. Creo que cualquier
persona se reiría de mí si se enterara de que estoy llorando por un niño al que
nunca conocí. ¿Qué sombra se mueve sobre los niños y los atrapa y se los lleva
para siempre? Ojalá alguien pudiera consolarme. La casa huele a sopa de
verdura y los hilos de la telaraña que descienden por la ventana desaparecen
detrás de un rayo de sol.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le
escandalice? En el primer
sueño no existían los visitantes, no existía la luz, ni tampoco la
sangre. En el primer sueño no había nada conocido porque nada podía conocerse,
no existían, no tenían nombres ni características para comprender su forma. El
lenguaje era otro. Cada roce con el mundo donde viajan los visitantes me
parece malsano y perverso.
(Afuera muere la gente y todos sueñan).
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una
vida creativa, ¿qué habría hecho? Parábola
de la ladrona artista. En el antiguo camino a Pachuquilla encontré a un
anciano: —Sigue tu camino, artesana, o vuélvete ladrona. Ya lo sabes, tratarán
de romper tus piezas, rasgar tus bordados, moler tus huesos. Es inevitable.
Será tu trabajo, cada vez que la destrucción sea inminente hacer algo mejor y
cada vez mejor, con las ruinas que te han dado. Debes crear algo con tanta alma
y con tanto corazón que hasta el mismo Dios tiemble como a quien le roban un
secreto.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Los integrantes de la población feral se dedican
a buscar otros rincones y viven en sitios donde no existen las mismas cosas que
existen para los demás. En esos rincones donde habitan los pensamientos de la
población feral, la noche no es como la noche de cualquiera ni el sol es el
mismo sol ni la lluvia parece mojar de la misma manera. Aguarda ahí una luz
especial, que muchos ni siquiera llamarían luz.
¿Sabe cocinar? Sí. “Bien dijo Lupercio Leonardo: que bien se puede filosofar y
aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: «Si Aristóteles
hubiera guisado, mucho más hubiera escrito»”. Respuesta a Sor Filotea, Sor
Juana Inés de la Cruz.
Si el Reader’s Digest le encargara
escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién
elegiría? A la señorita
Beuÿs, gran fumadora de opio.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más
llena de esperanza? Merequetengue.
¿Y la más peligrosa? Elegido.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien? “Queridos caníbales, no nos devoremos ¿Vale? porque
no resucitaremos. De verdad”. Tadeusz Różewicz.
¿Cuáles son sus tendencias políticas? Cada tanto hay que recordar dos cosas: primero,
al tirano en turno, que es mortal. Y segundo, que es deber de la literatura
escupir sobre su tumba.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Un gato para vivir la vida en pijama.
¿Cuáles son sus vicios principales? Tal vez no haya acción más propia de lo corpóreo
que el acto de tocar. Antes que la vista, el olfato e incluso el oído, tenemos
el sentido del tacto. Nuestra apreciación emocional del mundo deriva del tocar
y ser tocados: el roce de una mano, la sensación de tocar el cuerpo ajeno que
se muestra desnudo, el beso de unos labios, el abrazo maternal y entre amigxs,
el toque divino y las caricias curativas. ¿Alguien volverá a rezar en la
iglesia donde fui bautizada?
¿Y sus virtudes? Creer en los milagros. “Todo niño tiene derecho a la vida. Ese es el
derecho más importante”. Calcetín con RombosMan.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes,
dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Tenía el cuello en una soga. A un lado colgaban,
mecidos por el viento o por alguna fuerza, una mujer joven con la piel
amoratada y dos perros, uno parecía sonreír. No tenía miedo. Las flores que
tapizaban el campo eran capullos purpúreos repletos de no sé qué; colmados de
carámbanos se desbordaban y al brotar, abrían como heridas sangrantes. Una luz
invadía el cielo y una voz “Tú no debes…” ilicet.
T. M.
