jueves, 9 de julio de 2026

Entrevista capotiana a Virginia Bonet

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Virginia Bonet.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Valencia; tiene playa, las mejores fiestas y una gastronomía envidiable. Además de ser el lugar donde reside mi familia.

¿Prefiere los animales a la gente? Prefiero a la gente con imaginación para creerse animales.

¿Es usted cruel? A propósito, nunca.

¿Tiene muchos amigos? Tengo pocos amigos, pero buenos.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Lealtad, buen sentido del humor y honestidad.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Me ha pasado en alguna ocasión, pero entonces dejan de ser amigos.

¿Es usted una persona sincera? Demasiado. Ojalá supiera mentir con mayor facilidad.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo o escribiendo.

¿Qué le da más miedo? El fracaso.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Que haya máquinas capaces de quitarle el trabajo a humanos.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Haría mi trabajo que me permite pagar facturas: producción de cine y series de televisión.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Me gusta practicar kickboxing y salir a correr, pero no me considero una persona deportista.

¿Sabe cocinar? Me encanta.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A mi madre y a mi abuela. No hace falta ser un gran escritor, intelectual o personaje público para dejar una huella imborrable. En la humildad está la grandeza.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? La frase “he comprado lotería”.

¿Y la más peligrosa? Odio.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? Solo a los caraduras que se intentan saltar las colas y no esperan su turno. Llevo demasiado tiempo viviendo en Reino Unido.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? No tengo ninguna. De hecho, me preocupa que en nuestra sociedad actual haya que ir de blanco o de negro. Yo me siento muy cómoda vistiendo de gris.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Una historia.

¿Cuáles son sus vicios principales? La impaciencia.

¿Y sus virtudes? La perseverancia, la lealtad y la honestidad.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Mi familia, mi prometido y un atardecer en la Albufera de Valencia.

T. M.