lunes, 4 de julio de 2022

Una amistad bajo la batuta de Hitler

Verdaderamente, muchas veces, nada hay más íntimo que la correspondencia sincera, privada, que se dirige a otro interlocutor en el que se deposita la confianza y se comparte el malestar, el miedo, la problemática emocional y material. Stefan Zweig fue el receptor de muchas misivas de incontables personalidades del mundo de la cultura que, juntas, nos retratan toda una época y, en su caso, el desmoronamiento de Europa. En este sentido, la editorial Acantilado nos ha proporcionado la manera de adentrarnos en la privacidad del autor austriaco mediante la correspondencia que mantuvo con su mujer Friderike y los escritores Hermann Hesse y Joseph Roth, que siempre vieron a Zweig generoso y solidario, preocupado y leal.

También al autor de “El mundo de ayer” le interesó profundamente la música clásica, y escribió libretos para este ámbito, además de ser un fervoroso coleccionista de partituras y cartas de músicos. Y precisamente ese es el primer asunto que se asoma en esta “Correspondencia (1931-1935)” entre él y Richard Strauss (traducción de Carlos Fortea): concretamente, el hecho de que Zweig le envía a su admirado músico una epístola de Mozart que ha editado de forma reciente para darla a conocer. Asimismo, surge el Strauss en la recta final de su carrera como compositor operístico, muy marcado por la desaparición del que había sido su principal libretista, Hugo von Hofmannsthal.

De hecho, en varios momentos Strauss se muestra alicaído, destinado a un retiro indeseado, si Zweig no acaba colaborando con él en el proyecto de su ópera “La mujer silenciosa”, de gran calidad pero que se ha representado muy poco en las últimas décadas, por cierto. Y es que Zweig estaba en el punto de mira de las autoridades del Reich, que querían impedir al escritor judío trabajar con el músico, que acabaría permaneciendo en la Alemania nazi y dirigiendo óperas y conciertos en los siguientes años y durante la Segunda Guerra. Con todo, su última misiva a Zweig, en diciembre de 1935, fue interceptada por la Gestapo y el propio gobernador de Sajonia, Martin Mutschmann, se la envió a Hitler, jactándose de que en la segunda representación de la obra, apenas hubo público y que la tercera función fue cancelada. Unas palabras que hacían bueno un comentario de Zweig a Strauss: “Es una pena que yo mismo no pueda trabajar libre y abiertamente para usted. Pero las medidas oficiales, lejos de relajarse, se han vuelto más severas”.

Publicado en La Razón, 18-VI-2022

domingo, 3 de julio de 2022

Recomendando un libro sobre los Dire Straits en el programa de radio de Josep Cuní

Este pasado viernes 1 recomendé, en Aquí amb Josep Cuní, de la Cadena SER Catalunya, Mi vida con Dire Straits (Libros Cúpula), de John Illsley. Se puede escuchar desde el minuto 19:05. Tuve el honor de compartir a solas la mesa en el último tramo de la carrera radiofónica de Josep Cuní.

sábado, 2 de julio de 2022

Entrevista capotiana a Marina Tapia

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Marina Tapia.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? El Valle de Lecrín en Granada. Su paisaje de naranjos que bordean la montaña, su tranquilidad, su olor a azahar, su sencillez me transmite la calma que siempre busco.

¿Prefiere los animales a la gente? Depende de qué animal (me dan miedo los perros) y de qué personas. Del reino animal elegiría a los pájaros como compañía, y escogería a mi familia y amigos entre la gente.

¿Es usted cruel? No, no podría serlo, soy demasiado empática, y salta rápidamente un instinto compasivo que traigo de serie.

¿Tiene muchos amigos? Muchos conocidos, y algunas buenas amigas. Mi impulso es relacionarme con los demás, soy bastante social, aunque también muy independiente. Me encanta tener mi espacio, disfruto mucho la soledad creativa, y la balsámica y a la vez dinámica compañía de mi pareja. Parece una contradicción, pero gozo del equilibrio entre estas dos actitudes.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? No busco algo determinado, pero agradezco las personas que son prudentes, que no desean destacar a toda costa ni dominarte, que respetan tu espacio y que son positivas, que tienen ilusión por vivir.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? En general no, no tengo unas expectativas determinadas en la amistad. Y, si hay algo que me ha dolido, lo digo con tranquilidad, aunque en general lo paso por alto. Suelo olvidar rápidamente daños u ofensas: esto tiene sus pros y sus contras...

 ¿Es usted una persona sincera? Me gusta ser sincera si eso es lo que pide la otra persona. Hay quienes buscan formas de relación ligera, sin juicios de valor ni comentarios a lo que hacen. Eso también hay que respetarlo, es parte de la libertad humana. Pero si tengo que decir algo, siempre trato de buscar el momento y la forma en la que sincerarme, de no dañar al otro, de no ser dominada por la rabia o el dolor. Todos los conceptos son relativos, todos los sentimientos tienen sus matices y escalas, creo yo.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, caminando, y compartiendo con los míos. Y también intento estar sola, aunque sea un ratito al día: me encanta el silencio, así que suelo buscar lugares apartados, o me refugio en la habitación pequeña donde estudio ya que allí el ruido del mundo parece más distante.

¿Qué le da más miedo? Las dictaduras que impiden la libertad de expresión, que matan al que piensa diferente. La deriva totalitaria y populista, la inconsciencia para con el planeta. También la crueldad para con los menos favorecidos, la falta de escrúpulos de las élites económicas y políticas.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La violencia, en especial contra los que no se pueden defender. Me cuesta verla incluso, aparto la cara, ni como posibilidad estética me parece una opción.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Me hubiera gustado ser profesora de una escuela rural, trasladar a otros el entusiasmo por la cultura, por aprender, por reflexionar, por cuestionarse la realidad, por crear. O trabajar en un invernadero de plantas de interior.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Camino a diario, callejeo mucho o voy a los pinares que tengo cerca. Y nado cuando puedo. No me importa qué época del año sea, nací en el Pacífico con mares muy fríos hasta en verano, así que puedo nadar perfectamente en invierno. El mar te llena de energía, experimentas en él sensaciones casi ancestrales.

¿Sabe cocinar? Sí, ¡me encanta! Sobre todo aprender platillos nuevos. Siento curiosidad por cocinas de todo el mundo. Me gusta jugar con la estética del plato, a algunos les llamo “platos poéticos”. De hecho, estoy escribiendo un acercamiento poético al mundo culinario desde distintos ángulos.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? Escribiría acerca de mi pareja, el escritor Ángel Olgoso. Tendría mucho que contar, rescataría lo que no se aprecia tan claramente (ya que su literatura, por lo general, es más oscura e inquietante) y él es una persona luminosa, imaginativa, alegre hasta pícara y con un exquisito humor británico. Yo rescataría la parte humana y única de Ángel, su entrega para conmigo.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Justicia.

¿Y la más peligrosa? Dudo entre ignorancia y odio.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? Nunca se me ha pasado por la cabeza.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? A pesar del descrédito de los políticos, ganado a pulso, sigo creyendo en un mundo donde exista un pacto social, donde el bien común sea una prioridad, donde no esté el poder en manos de unos pocos. Y el ecofeminismo me parece la síntesis más acertada para el momento actual.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Una planta trepadora o un árbol.

¿Cuáles son sus vicios principales? Vicio, lo que se dice vicio, no tengo. Aunque me gusta tomar una copita de buen vino de vez en cuando.

¿Y sus virtudes? Soy desprendida (me encanta hacer regalos hechos por mí a otros) y  una buena oyente para los demás. Creo que tengo un espíritu tranquilo y entusiasta e intento ver el lado positivo de todo y de todos.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Me imagino que abrazaría mentalmente a mi hija y a mi pareja, a mi familia. Aunque la mente es imprevisible y quizás pensaría que me faltó regar las plantas, por ejemplo, o dónde estarán los de salvamento cuando se los necesita.

T. M.

viernes, 1 de julio de 2022

Entrevista en Radio Vallekas y Radio Almaina por "El fragmento honesto. Un diario de pasiones (2009-2021)"


Ya se puede escuchar la entrevista que me hizo, con su habitual afecto y profundidad, Carlos Castrosín en Radio Vallekas que se emitió en el programa de ayer jueves, y que también se emite en Radio Almaina, para su programa Por qué estoy tan triste teniéndolo todo. El motivo fue mi libro El fragmento honesto. Un diario de pasiones (2009-2021) (Prensas de la Universidad de Zaragoza). Se puede escuchar desde el minuto 1:40.

jueves, 30 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Mercedes Lezcano

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Mercedes Lezcano.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Es difícil elegir un único lugar. Adoro Mallorca, París, Lanzarote… son los destinos a los que regreso con frecuencia, pero vivo en Madrid y aquí está mi casa, mis recuerdos… Sí, en los recuerdos con mi amor en nuestra casa está mi verdadero paraíso. Me encerraría aquí rodeada de libros.

¿Prefiere los animales a la gente? Los animales son más leales que la gente, pero me quedo con ambos.

¿Es usted cruel? Espero que no.

¿Tiene muchos amigos? No. Pocos/as, pero buenos.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? No busco nada. El error está en exigirle al otro algo. En la amistad tiene que haber afinidad de pensamiento, de actitud ante la vida… y después basta con que ambos tengan la certeza de que siempre estarás allí si el otro te necesita.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Alguno me ha decepcionado, pero sin duda se debió a que, en realidad, no éramos amigos. Fue un espejismo.

¿Es usted una persona sincera? No. Me horroriza la gente absolutamente sincera. Prefiero las mentiras piadosas, hacen más fácil la convivencia. Eso no significa que crea que haya que ir por ahí mintiendo, si se puede es mejor el silencio.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, viajando.

¿Qué le da más miedo? El dolor físico y mental.

¿Qué le escandaliza, si hay algo que le escandalice? Me escandalizan y asustan los retrocesos que sufren las democracias, como el caso de la derogación de la ley del aborto en EEUU o la polarización que el desaprensivo Putin, con su invasión de Ucrania, está exacerbando abocándonos a una posible tercera guerra mundial. Es asqueroso que una única persona nos esté arrastrando hacia el infierno.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Me encanta la política internacional, otra opción sería la música.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Caminar. Camino todos los días por el parque, por la ciudad. Me encanta callejear descubriendo los tesoros ocultos de los barrios.

¿Sabe cocinar? Me defiendo. A mi marido le encantaba como cocinaba, pero desde que él murió he perdido la motivación.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre un “personaje inolvidable”, ¿a quién elegiría? A mi marido Adolfo Marsillach, no hay nadie más inolvidable que él.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Respeto.

¿Y la más peligrosa? Odio.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No. Todavía soy capaz de controlar mis bajos instintos.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Demócrata. Socialista.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Invisible. Me encanta conocer, observar sin ser visto. Sin tener que interactuar.

¿Cuáles son sus vicios principales? El aislamiento social. Creo que llevado al extremo que yo lo hago no es bueno, ni está bien. La mayoría de la gente sufrió con el aislamiento que la pandemia nos impuso, yo lo viví como una bendición pues tenía la excusa perfecta para no ver a nadie. Y ahí sigo.

¿Y sus virtudes? Cuando de joven aprendí a conducir, el profesor de la autoescuela viéndome conducir me dijo: "se nota que es usted una persona muy considerada". Me gustó esa observación en la que yo no había reparado. Creo que sigo siendo considerada con los demás.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? ¿Un flotador? ¿Una mano salvadora? No creo que en un momento así se esté para otra cosa.

T. M.

miércoles, 29 de junio de 2022

Un artículo sobre Vic en "El Viajero" ("El País)


Hace unos días, El País publicaba, en el suplemento El Viajero, uno de mis artículos, producto de mis andanzas por Cataluña, con el título de "Un viaje por Vic entre los murales de Josep Maria Sert y el imprescindible fuet". En él hablo de arte, gastronomía, historia, arquitectura y del Parador de Vic, entre otras cosas, acompañado de muy buenas fotografías.

martes, 28 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Alejandro Morellón

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Alejandro Morellón.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Una biblioteca con piscina.

¿Prefiere los animales a la gente? Prefiero a la gente que prefiere a los animales.

¿Es usted cruel? En muy pocas ocasiones.

¿Tiene muchos amigos? Más que camisas.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Que sean buenas personas y que sea auténticos.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Casi nunca.

¿Es usted una persona sincera? Sí y no, mentiría si dijera lo contrario.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, escuchando música, viendo malas y buenas películas, estando con la gente con la que puedo hacer todas esas cosas.

¿Qué le da más miedo? La soledad y la falta de soledad.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Aquello que debería estar en desuso pero todavía existe: las monedas, los teléfonos en la pared al lado del inodoro, los escritores rancios, los toros, Eurovisión.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Jugador de la NBA.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? A veces salgo a correr.

¿Sabe cocinar? Sí, pero nunca ganaría una estrella Michelín.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A Margo Glantz.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Palabra.

¿Y la más peligrosa? Palabra.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, pero una buena paliza sí me he imaginado dándole a alguien.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? De izquierdas.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Baterista de jazz.

¿Cuáles son sus vicios principales? Soy un hedonista.

¿Y sus virtudes? Soy un hedonista.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Pensaría en cosas que flotan: barcos, troncos, manguitos, nutrias.

T. M.

lunes, 27 de junio de 2022

Recomendando dos libros sobre el autor de "El mago de Oz" y Judy Garland en el programa de radio de Josep Cuní

  

El pasado viernes 17 recomendé, en Aquí amb Josep Cuní, de la Cadena SER Catalunya, El universo de Judy Garland (editorial Notorious), obra de una veintena e autores, y Buscando a Dorothy (editorial Umbriel), de Elizabeth Letts. Se puede escuchar desde el minuto 9:15. También se me puede ver en un extracto de mi intervención en el Twitter del programa.

sábado, 25 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Aitor Iturriza Mendia

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Aitor Iturriza Mendia.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Si pudiera pagarme una casa, Donostia. Pero igual aprovecho la rigurosidad del cautiverio para seguir los consejos de Chicho Sánchez Ferlosio y no levantarme de la cama.

¿Prefiere los animales a la gente? Me quedo con la gente, que ya de por sí cubre un espectro amplio de la fauna y puede enseñar, como decía Ángel González, al perro ser más perro, al zorro más traidor y al león más feroz y sanguinario.

¿Es usted cruel? Espero que no.

¿Tiene muchos amigos? Todos los que quiero a mi lado cuando hay que celebrar o ponerse al pie del cañón cuando las cosas vienen mal dadas.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Tiendo a pensar que los amigos son como la familia, uno no los busca ni los elige, le tocan.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? A veces, pero ¿quién no lo hace?

¿Es usted una persona sincera? Intento serlo.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo y andando en bici (por separado, claro).

¿Qué le da más miedo? Tengo miedos atávicos. Los mundos subacuáticos de los lagos, el vacío en las alturas y los callejones sin salida.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? No hay muchas cosas que me escandalicen, pero creo en aquello que decía Pasolini de que escandalizar es un derecho y escandalizarse un placer.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Pescador en las islas Lofoten.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? El ciclismo siempre que puedo.

¿Sabe cocinar? No, pero lo intento.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A Karmelo C. Iribarren.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Harreman. En euskera significa “relación” y viene de “hartu” y “eman”, es decir “recibir” y “dar”.

¿Y la más peligrosa? Nunca.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? En estos tiempos que corren me conformo con ser un demócrata.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Guitarrista en una banda de rock.

¿Cuáles son sus vicios principales? El principal al que tengo que poner freno es a la compra compulsiva de libros.

¿Y sus virtudes? Intento ser honesto.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Un atardecer en el bosque o la playa de Las Landas.

T. M.

viernes, 24 de junio de 2022

CapiNàs: la sabiduría de la juventud

 

En toda banda de música hay, con suerte, y si ha habido una perseverancia y un trabajo arduos previamente, un punto de inflexión en que lo que ha ocurrido en el pasado parece cuajar en un presente iluminador. Eso les pasó a la banda de música CapiNàs este mes, cuando, la noche del día 11, la sala barcelonesa La Nau se llenó para verles actuar en su propuesta de irresistible rumba fusión. Una noche memorable y emotiva para los presentes.

Su líder, David González, compositor, cantante y guitarra española, está acostumbrado a levantar al público de sus asientos en los bares y eventos públicos en los que ameniza el rato de forma absolutamente espectacular, conectando un sinfín de canciones sin apenas respiro y haciendo bailar a diferentes generaciones. Ahora, con otros magníficos músicos publica el álbum Visceral, y el resultado no puede ser más apetecible.

Quererse a uno mismo al querer a otro, la verdadera simplicidad del amor, dejarse de mandangas y fluir, el choque entre la imaginación y la realidad, afrontar la vida de manera natural sin frustrarse ante las cosas que no salgan como esperabas, el carpe diem de sentir que jamás seremos tan jóvenes como hoy… Estos asuntos, más el simpático hecho de dejarse engatusar para acabar disfrutando de una noche de fiesta –y en donde caben también cosas negativas, como la precariedad laboral o los desengaños de la adultez–, es el trasfondo argumental que se asoma a lo largo de una serie de canciones formidablemente pegadizas, en catalán y castellano, con tonos salseros y una producción musical detrás impecable de Carlos Manzanares.

González no es un poeta lírico; es un escritor que, haciendo versos con el difícil ingenio de la sencillez, describe nuestra prosa cotidiana, y ejemplifica lo que su banda y los jóvenes de su entorno experimentan cada día: todos ellos, me parece a mí, tienen la desgracia de vivir en un Occidente moribundo culturalmente, en que la desinformación y el analfabetismo artístico e histórico están a la orden del día, en que no eres nadie si no produces y en que la soledad te hace sentir nada. Y sin embargo, con su modo de encarar el existir, con la valentía de ser felices y apuntarse a un bombardeo, nos superarán a todos los que nos hemos cultivado con nuestra pedantería de pacotilla, con una hiperestesia afectada por el miedo y los prejuicios. Y es que su fresca mirada frente a la sociedad y la convivencia es infinitamente más sabia que haber leído todos los libros, que haber escrito las mejores páginas posibles.

Además, en algunas de las piezas surgen colaboraciones diversas que dan color a una recopilación a la que pudiéramos “reprochar” que sea demasiado breve (ocho temas), porque la calidad del conjunto da ganas de más, mucho más; una de tales colaboraciones es la maravillosa voz aflamencada de dos integrantes del grupo Maruja Limón, en la canción “Es lo que hay”. Una pieza que, como todo el resto, encarna el humor, el coloquialismo, la sapiencia de ser joven y ser consciente de ello, y que nos transmite la idea del altruismo de la generosidad –con letras y melodías que arrancan sonrisas, fuerza e ilusión–, de hacer dichosos a los demás, de recordarnos que hemos de practicar eso que de repente sentimos al escuchar este conjunto de canciones y que no podemos llamar más que alegría.


jueves, 23 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Ruth Capriles

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Ruth Capriles.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Mi biblioteca y mi jardín.

¿Prefiere los animales a la gente? Prefiero a la gente, aunque los animales son mejores personas.

¿Es usted cruel? No. He intentado sin éxito comprender la crueldad; es el rasgo más distintivo pero incomprensible del ser humano.

¿Tiene muchos amigos? Pocos buenos amigos y de larga duración, aquellos dispuestos a soportarme.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? La creatividad y la ausencia de vanidad.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No; no espero más de lo que me dan.

¿Es usted una persona sincera? Demasiado; digo lo que me pasa por la cabeza antes de pensar dos veces. Y soy incapaz de fingir sentimientos, lo cual más que virtud es inconveniencia.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, oyendo música, contemplando la naturaleza.

¿Qué le da más miedo? El poder; la vanidad de los seres humanos.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La injusticia.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Siempre es posible ser creativo en cualquier oficio. Si no hubiese decidido escribir me habría dedicado a sembrar plantas y flores.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Me gusta la equitación y el esquí, pero como práctica habitual hago Yoga.

¿Sabe cocinar? Sé cocinar y me gusta inventar al hacerlo, pero sólo cuando estoy acompañada.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A un creador anónimo.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Amor.

¿Y la más peligrosa? Resentimiento.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, aunque con frecuencia pienso que el magnicidio es justo y necesario.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Estar en contra de todas las tendencias políticas.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Pianista.

¿Cuáles son sus vicios principales? La soledad.

¿Y sus virtudes? Pasarlo bien sola.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Aunque supongo que en semejante momento no se podría imaginar, si acaso ver negro o, al contrario, ver la luz fuera del agua, es posible que me vinieran a la mente, antes de perder el conocimiento, las caras de mis hijos.

T. M.

lunes, 20 de junio de 2022

Publicación de "El fragmento honesto. Un diario de pasiones (2009-2021)" (PUZ)

 

Otro sueño cumplido, con este libro, uno de los más personales de mi trayectoria: El fragmento honesto. Un diario de pasiones (2009-2021), que acaba de publicar espléndidamente Prensas de la Universidad de Zaragoza. Es un compendio de pequeños textos donde vuelvo mi vida en torno a intereses literarios, musicales, cinematográficos, artísticos, deportivos, familiares, sociales, viajeros, de amistad... y que está prologado de forma increíble por Germán Gullón (su generoso texto se titula "Toni Montesinos, un escritor para el siglo XXI"). Dejo a continuación el texto de contracubierta.

Escribió una vez E. M. Cioran que el fragmento es el único género honesto, y lo demuestra con este libro Toni Montesinos, un escritor que se atreve con temas personales, como apunta en el prólogo Germán Gullón. Se trata de «pequeñas joyas literarias, en las que se habla de literatura, de música, de cine, de poesía, de ensayo, de críticos engreídos, y de los autores sencillos, los verdaderos artistas». Así, a lo largo de una apasionada docena de años, el prolífico poeta, novelista, ensayista y crítico literario «da la medida de cómo se puede atrapar el presente en unos fragmentos, una red de vívida prosa, conjuntando una enorme cantidad de lecturas, de sus poetas y prosistas preferidos, sumadas a las vivencias personales, las visitas al cine, a las librerías, a las bibliotecas, los viajes, las visitas a los lugares icónicos del arte, museos, casas-museo de autores, y hacer de ello una rica literatura de la experiencia humana».

domingo, 19 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Reyes Aguilar Caro


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Reyes Aguilar Caro.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Sevilla, intramuros. Vulgo de la Macarena, San Luis y Santa Catalina, en una azotea, rodeada de unos pocos pero doctos, libros juntos, que diría Quevedo.

¿Prefiere los animales a la gente? No, en absoluto. Prefiero vivir, hablar y tratar con humanos, soy poco aficionada a los animales aunque amo los gorriones y tengo un bodeguero ratonero que es la alegría de mi vida, y que a veces, me hace dudar al pensar que quizás, sea humano.

¿Es usted cruel? La crueldad es algo terrible, espero no haberlo sido nunca ni involuntariamente.

¿Tiene muchos amigos? No, tengo muchos conocidos. Mis amigos de verdad, caben en un taxi.

Qué cualidades busca en sus amigos? Que estén cuando se les necesita y no estén cuando no tienen que estar.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Ningún amigo me ha decepcionado, alguna decepción me he llevado, pero de gente que no merece la pena y que de las cuales, ni me acuerdo

¿Es usted una persona sincera? De vez en cuando meto un rollo, son necesarios para el devenir de la vida. La sinceridad severa y dolorosa, no la practico, suelo ser diplomática, un eufemismo necesario.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Me gusta disfrutar de la vida desde la barra de un bar. Observo, leo, escribo y disfruto de mi bicicleta, del carril bici de mi ciudad y su maravillosa temperatura.

¿Qué le da más miedo? La enfermedad en los que quiero, y envejecer siendo dependiente.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La ignorancia autoimpuesta.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Habría sido ceramista o dibujante o arquitecta.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Voy en bicicleta a todos sitios, como medio de transporte y como placer, me ayuda a pensar y a sentirme bien por dentro.

¿Sabe cocinar? Sí, y bastante bien, tengo una familia  de excelentes cocineras y una madre que hace el arroz con leche como nadie, de aquí y de allá, he acabado guisando como ellas. Comer es de los mejores placeres de la vida.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A Antonio Machado.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Entusiasmo.

¿Y la más peligrosa? El atrevimiento de la ignorancia.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, pero reconozco que no lamentaría la muerte de esa gente que ha provocado daño.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Izquierda.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Una Buendía, de Cien Años de Soledad, o la mujer que yo quiero, de Serrat.

¿Cuáles son sus vicios principales? La puntualidad y la impaciencia, una copa o dos de vino por la noche y el chocolate.

¿Y sus virtudes? La optimización del tiempo, mi memoria y mi tesón. También soy muy alegre.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Me acordaría del día de mi Comunión, el más terrible de todos, como la pesadilla eterna y en contraposición, vería a mis hijos y oiría las voces de la gente que quiero.

T. M.

sábado, 18 de junio de 2022

Entrevista sobre "Muy al norte en el turbio mar. Una historia de la literatura inglesa" en el programa de radio de Josep Cuní


Ayer día 17, en Aquí amb Josep Cuní, de la Cadena SER Catalunya, el presentador tuvo la gentileza de dedicar unos minutos a preguntarme, comentar y leer extractos de mi libro Muy al norte en el turbio mar. Una historia de la literatura inglesa (Guillermo Escolar Editor). Se puede escuchar desde el minuto 14:20.

viernes, 17 de junio de 2022

Entrevista capotiana a Iván González

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Iván González.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Una biblioteca al aire libre.

¿Prefiere los animales a la gente? No.

¿Es usted cruel? Tengo otros defectos, ese absolutamente no.

¿Tiene muchos amigos? No.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Sabiduría, inteligencia y bondad.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No.

¿Es usted una persona sincera? Sí.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo y escribiendo.

¿Qué le da más miedo? La enfermedad.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La maldad humana.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Ser escritor, llevar una vida creativa.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Camino.

¿Sabe cocinar? Sí.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A mi amigo, ya fallecido, José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca. Un escritor extraordinario al que nunca se valoró en España -sí en Francia- como merecía.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Bondad.

¿Y la más peligrosa? Intolerancia.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Como dijo Pérez Reverte –y yo suscribo-: “Yo no tengo ideología, tengo biblioteca”.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Escritor.

¿Cuáles son sus vicios principales? La escritura y la lectura.

¿Y sus virtudes? Creo que la bondad, la sinceridad, la tolerancia. Pero a esto deberían responder los que me conocen.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Las personas que quiero.

T. M.