jueves, 13 de abril de 2017
Un Dickens neoyorquino
miércoles, 10 de agosto de 2016
"Money Monster": la bolsa de la muerte
sábado, 23 de julio de 2016
La ciudad de las maravillas
jueves, 30 de junio de 2016
Los nuevos diarios de Hilario Barrero
sábado, 4 de junio de 2016
Una mujer de ochenta empleos
viernes, 4 de diciembre de 2015
Publicación de “Un realismo transversal. Doce cuentos metaliterarios”, en Arte Poética Press, primer volumen de la colección Metaficticia
viernes, 19 de junio de 2015
Mi prólogo a “La gran ciudad”, de Ring Lardner, novedad de La Fuga Ediciones
miércoles, 12 de marzo de 2014
“La resistencia del ideal. Ensayos literarios 1993-2013” en McNally Jackson Books, Nueva York
viernes, 7 de marzo de 2014
“La resistencia del ideal” en Barnes & Noble
sábado, 1 de marzo de 2014
Contraportada de «La resistencia del ideal» con opiniones sobre el autor, ese que soy yo
jueves, 27 de febrero de 2014
Una pizca del prefacio de «La resistencia del ideal. Ensayos literarios 1993-2013»
lunes, 24 de febrero de 2014
Novedad: mis ensayos literarios en Nueva York
Gabriel García Márquez: La dignidad del derrotado
sábado, 11 de enero de 2014
Dante, Nueva York, Dante, Lorenzo Luengo, Dante
Dante, siempre Dante, siempre presente. Visité su casa en Florencia hace quince años, tuve como profesor universitario a su máximo traductor al español, y uno siempre vuelve a él, y ve cómo tantos y tantos autores aún lo referencian, les resulta inspirador, les llevan a la escritura. Este agosto, paseando por la avenida Columbus de Nueva York, me topé con el Dante Park, que no conocía y estaba en obras. Siempre cercano, Dante, allá donde se esté. A finales del año pasado, pude conocer La cuestión Dante (editorial Algaida, premio Ateneo de Sevilla), una novela de actualidad argumental (histórica, científica, religiosa) con el trasfondo de una estructura sacada de la Commedia. Su autor, Lorenzo Luengo, que ya se asomó aquí brillantemente por medio de la entrevista capotiana, el gran traductor de los diarios de Lord Byron, verá pronto en su luz editorial un próximo libro de cuentos, que redondea hasta la fecha una muy atractiva y variada narrativa, compuesta por otra novela premiada con el Ateneo Joven, Amerika, una novela corta también aparecida a partir de un galardón, El quinto peregrino (Pre-Textos), y un debut literario medio ensayístico medio narrativo titulado La cierva de la aurora, donde exploraba asuntos bíblicos.
viernes, 20 de diciembre de 2013
Caduco Nueva York
viernes, 22 de noviembre de 2013
Mis poemas neoyorquinos en dos antologías
De modo que solo puedo expresar mi más sincero agradecimiento a todos los que han hecho que esas pocas páginas tituladas Escenas de la catástrofe, publicadas en un lugar discreto y sin distribución apenas, hayan rebasado tiempos y espacios hasta hacerse para mí especialísimas, presentes y constantes dentro de mi bibliografía.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
La mejor librería, paseando por Central Park
En uno de los últimos domingos del verano, en un café, antes de que septiembre, el laboral, el escolar, se imponga con su lengua de rutinas babeando sobre la actualidad política que regenta nuestra vida, recuerdo un paseo semanas atrás, por Nueva York. No sé a qué calle desemboqué después de rondar por Central Park, pero aún en una acera salpicada por el esplendor verde de la naturaleza del parque, me topé con un fragmento de una conocida librería: un stand informal, con mesas en la calle y pequeñas casetas. La sorpresa fue ver cómo en unos pocos metros cuadrados, lo mejor de la literatura universal, antigua y moderna, se congregaba en libros nuevos y de segunda mano.
Hoy en día, cuando entrar en una librería es una experiencia tan anodina y desesperanzada en la que destacan, en el atril que te da la bienvenida, volúmenes tan escalofriantes como la biografía de la mather del Llastin Bíber, las novelas históricas idénticas unas a otras y tomos con entrenadores de fútbol en la portada en ademán de actor rompecorazones, ver aquel rincón cool y relajado, sencillo hasta la simplicidad pero lleno de joyas que también se extendían a libros para niños o sobre cine, fue un rayo de sol en la cueva mercantil en la que hiberna el mundo literario-editorial. Los mejores escritores de la historia estaban diseminados en plena calle, a la vista de cualquier paseante, y frente a ellos me demoré más tiempo que visitando librerías de dos pisos e innumerables libros inútiles por insustanciales, tramposos por oportunistas, estúpidos por analfabetos. Pero no compré nada para mí; solamente para otras personas. Yo ya había tenido suficiente con el hallazgo, saliendo de Central Park, de los árboles convertidos, mágicamente, en los mejores libros una inolvidable mañana neoyorquina.
miércoles, 6 de febrero de 2013
La Gran Manzana en versos
sábado, 27 de octubre de 2012
Nueva York: la ciudad orgullosa
Ya instalado en la «orgullosa ciudad de Nueva York», como la llama en el relato «El califa, Cupido y el reloj», en 1901, O. Henry habló de lo que conoció: de los perdedores y de los buscavidas, de los mentirosos y de los pícaros, de los marginados de la sociedad. «Una historia digna de ser contada», dijo el autor cuando publicó «Los cuatro millones» (fuente de estas historias traducidas ahora por J. M. Álvarez Flórez), en referencia a la población neoyorquina que había a inicios del siglo XX. Ahora el lector, como en su día destacó Borges, podrá asombrarse ante el método del «trick story», tan explotado por Poe: el relato corto debe escribirse según su desenlace.
lunes, 15 de agosto de 2011
Nueva York, sweet home
jueves, 15 de julio de 2010
Nueva York dibujada

Necesitaría más palabras que líneas trazadas por Robinson (seudónimo) para ser capaz de expresar mi asombro, mi admiración gigantesca por este libro, el homenaje gráfico, visual, artístico a Nueva York más imponente que he visto. Quién dibujara así, suspira el dibujante que una vez tuve dentro....
Manhattan, de día y noche, vista desde el Empire State, adentrándose en el metro y en los museos, panorámicas de los parques, estatuas, calles. Qué absolutamente impresionante esta entrega por parte del artista alemán, nacido Werner Kruse (1910-1994), por la ciudad de las ciudades. Y es que como dice en el prólogo Matteo Pericoli: "Nueva York es el objeto artístico más generoso de cuantos existen: se entrega completamente sin vacilar, y al mismo tiempo incita a opinar sobre ella con una morbosa curiosidad. La obra de Robinson es un valeroso acto de amor".














