domingo, 14 de julio de 2019

Entrevista capotiana a Malenka Ramos


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Malenka Ramos.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
En mi casa. No se me ocurre un lugar mejor.
¿Prefiere los animales a la gente?
Creo que me quedo con los animales, aunque hay un 5% de personas indispensables en mi vida.
¿Es usted cruel?
En absoluto.
¿Tiene muchos amigos?
Conozco mucha gente. Tengo muy pocos amigos.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Nobleza, lealtad, sinceridad, humanidad.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
No. Por eso son mis amigos.
¿Es usted una persona sincera? 
Sí. A veces demasiado.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
Me gusta leer, escribir, pasear, ver películas…
¿Qué le da más miedo?
La idea de que en algún momento todos vamos a desaparecer. Me aterra pensar que todo se acaba y que no existe nada más después de la muerte.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
Me escandaliza la crueldad humana. La capacidad de algunas personas para hacer daño sin remordimiento alguno.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
Creo que acabaría dedicándome a algo creativo de igual modo. La música me gusta, por ejemplo.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Me gusta caminar. Suelo hacerlo a menudo.
¿Sabe cocinar?
Sí, pero no es algo que me agrade mucho. Cuando estoy a punto de sacar un nuevo libro me da por ello.  
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
A mi madre. No conozco nadie más inolvidable que ella.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Amor.
¿Y la más peligrosa?
Maldad.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
Por algo personal, no. Sin embargo, tengo que reconocer que mataría a todas aquellas personas que no respetan la vida de los demás.
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
No tengo una ideología política concreta. Me gustan las personas y sus ideales. Si un político decidiera dar prioridad a lo que yo considero importante como ciudadano, no me importaría su partido político. Creo que hay buenos políticos en todos los partidos. 
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
Violinista. Me encanta ese instrumento musical.
¿Cuáles son sus vicios principales?
Mi obsesión cuando escribo y el queso fundido.
¿Y sus virtudes?
La empatía. Mi sensibilidad.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
Supongo que los momentos más importantes de mi vida y los seres que más amo. Mis padres, mis mascotas, mi infancia… Todo lo que para mí fue o es importante. Uno siempre lo lleva  dentro por mucho tiempo que pase.
T. M.