martes, 21 de abril de 2026

Entrevista capotiana a Karlos Ramos

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Karlos Ramos.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?  Mallorca.

¿Prefiere los animales a la gente? Me gustan los animales pero por lo normal prefiero a la gente, incluso a alguna gente que no es tan fácil de apreciar de primeras.

¿Es usted cruel? No.

¿Tiene muchos amigos? No muchos. Estoy renovando la lista.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Lealtad y benevolencia. A ser posible, inteligencia también.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No.

¿Es usted una persona sincera? Bastante.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo. Filosofando. Charlando.

¿Qué le da más miedo? Morir prematuramente. Un conductor kamikaze, una maceta que cae, algo así.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? ¡Noooo, nada! Sólo se escandalizan los que no tienen una idea ajustada de lo que es el ser humano.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Ser jinete para una cuadra de mucho dinero (jajaja)

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Gimnasia de mantenimiento (mirada sospechosa, guiñito, guiñito)

¿Sabe cocinar? Sí.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? Ahora mismo, a Paul Auster. Y en versión menos glamurosa, a Wenceslao Fernández Flórez.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Me quedo con la palabra gallega ALOUMIÑAR, que significa tratar con cariño. Si todos practicásemos un poco más, cabría alguna esperanza. Tal vez.

¿Y la más peligrosa? IMPERIALISM, así, en inglés.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? Síiiiiiiiiiiii (en sentido figurado, creo).

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Dicho al estilo Woody Allen, me defino como reaccionario de izquierdas.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Un mecenas.

¿Cuáles son sus vicios principales? Quizá malgastar el tiempo, que es uno de los vicios más condenables. El teléfono móvil me ayuda mucho a malgastar el tiempo.

¿Y sus virtudes? Pocas. Muy pocas. Me estoy revelando, para mi sorpresa, como un tipo bastante tenaz.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Preferiría que no.

T. M.