lunes, 4 de mayo de 2026

Entrevista capotiana a Esperanza Luque

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Esperanza Luque.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Valencia, mi tierra. No la cambiaría por nada.

¿Prefiere los animales a la gente? La mayoría de las veces.

¿Es usted cruel? No me considero cruel, pero tampoco soy una persona perfecta y que no cometa errores.

¿Tiene muchos amigos? No tengo pocos amigos, tampoco demasiados. Lo que sí puedo decir es que los que tengo merecen la pena de verdad.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Que sean leales y honestos.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? Lo cierto es que no, he aprendido a elegir bien mis amistades.

¿Es usted una persona sincera? Sí, creo que es la cualidad más importante en una persona.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Leyendo, jugando a videojuegos, corriendo… depende del día.

¿Qué le da más miedo? El día que mis seres queridos ya no estén aquí. 

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? Me escandaliza que, fuera de mi burbuja de amistades y rutinas, todo sigue igual. O va a peor.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Posiblemente, hubiera acabado siendo veterinaria. Al fin y al cabo, todas las decisiones que he tomado en cuanto a las carreras que he estudiado han sido por mi objetivo de ser escritora.  

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Hago running, pero estas semanas me he pasado a yoga porque estoy lesionada.

¿Sabe cocinar? Soy vegetariana, así que me he visto en la obligación de aprender a cocinar para no sobrevivir a base de «ensalada de…».

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? Puede que solo me entiendan los de mi generación: a Britney Spears.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? La naturaleza tiene algo que impregna de esperanza a cualquier alma.  

¿Y la más peligrosa? Genocidio.   

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? No, cuando digo que soy la típica que no mata ni a una mosca es que no lo hago. Cojo mi vaso, un papel y saco el insecto que sea de mi casa.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Soy de izquierdas.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Ya soy feliz con la persona que soy.

¿Cuáles son sus vicios principales? Soy una persona impuntual. Es algo que estoy mejorando, pero no sé medir bien los tiempos por mucho que lo intente.

¿Y sus virtudes? Mis dos mayores virtudes son la lealtad y la constancia.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Mi gente.

T. M.