martes, 6 de enero de 2026

Entrevista capotiana a Luis Chacón de la Torre

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Luis Chacón de la Torre.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? Mi casa, como ET. Tengo todo lo que necesito, mis discos, mis películas, mis libros... ¡y hasta una cinta eléctrica! Creo que he conformado un “nido” apacible y con los elementos que me hacen feliz. La pandemia lo puso a prueba y lo superó con creces.

¿Prefiere los animales a la gente? Es cierto que con la gente te diviertes, gastas bromas, socializas (y los escritores necesitamos a la gente, pues son nuestros lectores), pero con los animales no te llevas decepciones ni disgustos, pues carecen de maldad, son leales, fieles y en muchos casos hasta cariñosos (perros y gatos). A veces sí prefiero antes a los animales. Además, hay personas tontísimas y lerdas en el mundo que no aportan nada y te aburren horrores. En esos casos mejor un animal, o incluso estar solo, je, je.

¿Es usted cruel? No. Para nada. Es más, intento siempre empatizar, solucionar las cosas mediante el diálogo, no llegar a mayores... Cuando he tenido oportunidad de serlo (regodearme de la desgracia de un “enemigo”, o persona non grata, no lo he hecho).

¿Tiene muchos amigos? ¿Qué se considera como amigo realmente? Es aquel que no solo está en los buenos momentos, sino en los malos, por lo que se cuentan siempre con los dedos de la mano. Amigos verdaderos y leales, tengo pocos. Ahora bien, conocidos, muchísimos. Desde que me dedico a la escritura estoy conociendo a mucha gente, buena e interesante la mayoría, pero no llegan al grado de amigos como los he definido.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Lealtad, fidelidad y compromiso, casi como lo que se pide en una pareja, ja, ja, ja, ja. Que no te apuñalen por la espalda ni te dejen en la estacada, básicamente, es decir, que sientas que están ahí siempre y que no te van a fallar cuando los necesites.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? No, a día de hoy no, pero siendo más joven sí. ¿Pero quién no se ha llevado una sorpresa a lo largo de su vida con algún amigo? Yo creo que nadie se libra. Bien por un asunto de faldas, o que se vaya con otro grupo nuevo de gente y abandone a los de siempre... son casos generalizados, que todos hemos vivido.

¿Es usted una persona sincera? Intento serlo, y me explico. Me gusta ir con la verdad por delante, pero si sé que algo va a ofender demasiado a alguien, me lo guardo. A veces no merece la pena decir lo que se piensa si se va a disgustar a esa persona. Soy sincero, sí, pero cuando las mentiras piadosas pesan más en la balanza, soy partidario de hacer uso de ellas. No tomo el mundo se toma a bien lo que opinas, y en ocasiones el resultado puede ser nefasto. A veces es mejor callar.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Dedicándolo a las aficiones que más me gustan: escribir, leer, ver películas y hacer ejercicio. Son todo actividades que no requieren de nadie, lo sé, pero me gusta estar solo. Debo ser un raro, pero disfruto así.

¿Qué le da más miedo? Me da miedo morir y desaparecer para siempre, pues amo la vida, aunque supongo que esto nos da miedo a todos. También me da miedo que a Putin o a Trump se les vaya la pinza, pulsen el botón de lanzar misiles y la líen parda, y desemboque esto en una guerra mundial y acabe todo. 

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? La impunidad de ciertas personas. Hay individuos que, por ser quiénes son, no se les aplica la ley de igual manera que a los demás. Es vergonzoso. También me escandaliza mucho los derroteros que está tomando la cultura en la juventud, que escucha “perreo” y reguetón y no saben ni quiénes fueron Queen, David Bowie o Depeche Mode, por poner algunos ejemplos... Esto sí que es escandaloso, ja, ja, ja.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Ni me lo planteo, porque ser creativo, expresarme de alguna manera, me llena. Estar relegado a un trabajo gris, estar encorsetado en una vida sin arte y sin cultura, es muy triste. Ya lo estuve, trabajando como técnico de medio ambiente en un ayuntamiento, y fue una experiencia horrible, agotadora, que no me aportaba nada y que me hacía un ser desgraciado. Ahora sí soy feliz, dedicándome de lleno a la escritura (y sin tener que soportar a los politicuchos de turno, je, je, je).

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Sí, y además todos los días, para eso soy muy metódico, pero es que creo que es necesario, no solo para descargar tensiones, sino porque me paso muchas horas sentado, y no es bueno. Alterno ejercicios, no hago siempre lo mismo, pero cada día, a las 21 h, haga lo que haga, paro y hago mi ejercicio. Creo que es necesario, el cuerpo se “reinicia”, liberas las toxinas... y la mala leche que puedas tener acumulada, ja, ja, ja, ja.

¿Sabe cocinar? Lo justo, pero no entraría en Masterchef si existiera siquiera un programa para inútiles... Me manejo con lo básico, pero como mi mujer cocina de escándalo, ¿para qué ponerme yo? A ella se le da de miedo, sería absurdo intentarlo yo.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A David Bowie, creo que ha sido una persona que ha aportado a este mundo muchísimo arte. No he conocido a nadie tan polifacético como él: cantante, compositor, escritor, actor... ¡y hasta pintor! Nos dio mucho, creo que este tipo de personas son necesarias en el mundo, no deberían morirse nunca.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? JUSTICIA. Creo que es necesario que se haga justicia siempre, en todos los rincones del mundo. No se puede consentir que haya gente que salga impune de delitos flagrantes e imperdonables (y por desgracia ocurre). Si hubiera justicia, todo iría mejor. Claro, también es verdad que las personas deberíamos ser respetuosas para que no tuviéramos que hacer uso de la justicia, por lo que igual la mejor palabra sería RESPETO. Si todos respetáramos a los demás, no habría que aplicar la justicia.

¿Y la más peligrosa? ENVIDIA. Es lo que lleva a la gente a desear el mal ajeno, a matar, a arrebatar a los demás lo que poseen, a cometer actos deleznables.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? Matar no, pero desear su muerte sí, y sería un hipócrita si dijera lo contrario. Es más, estoy seguro de que todos hemos odiado a muerte a alguien en nuestra vida en algún momento. A ese jefe que te hace la vida imposible y te trata sin respeto, a ese matón que abusaba de ti en el colegio, a esa compañera de trabajo que te puteaba... en fin, creo que va con el ser humano desear que alguien se volatilice y deje de darte por saco. No por ello me considero una mala persona, pero sí que he deseado que alguien se cayera por un barranco. Pero solo a gente realmente malvada, podrida, y que no hacía ningún bien a nadie.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Me da angustia la política en general, así que no me considero partidario de ningún grupo. Todos son decepcionantes al final. En todos hay corruptelas, amiguismos, cohechos, prevaricaciones... Es una pena. Soy defensor del que lo haga bien, sinceramente. Si alguna vez alguien gobierna realmente por el bien común, sin esperar llenarse los bolsillos, entonces lo apoyaré, sea del partido que sea, pero creo que es una utopía.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Cantante de rock famoso, ja, ja, ja, ja. Y no por el sexo, las drogas y los desfases, no... sino porque creo que es una experiencia única en la vida. Llenar estadios, que la gente vaya a verte, coree tu nombre, seas aplaudido por multitudes... debe ser un gozo tremendo, un éxtasis. Siempre me han dado envidia (SANA) esos grupos que han alcanzado la cima.

¿Cuáles son sus vicios principales? El ron con naranja y las bolsas de patatillas, cheetos, etc., ja, ja, ja. Son mi debilidad. O una buena Guinness negra, que está riquísima. De vez en cuando me permito caer en la tentación y me doy esos caprichos. Pero para eso hago mis ejercicios también, para no sentirme luego tan culpable al darme a esos vicios, je, je, je.

¿Y sus virtudes? Soy una persona optimista y positiva, y creo que lo transmito a los demás, principalmente a mi entorno. Siempre veo el lado positivo de las cosas, o intento sacarlo de alguna manera, pese a que haya un problemón. Es la manera de salir adelante. En ese sentido, creo que ayudo a los que me rodean.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Creo que diría: “menuda mierda”, y perdone por la expresión, pero es que si veo que me voy a morir, no pensaré en otra cosa, estoy seguro... ja, ja, ja, ja.

T. M.