viernes, 19 de junio de 2026

Entrevista capotiana a Mori Ponsowy

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Mori Ponsowy.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría? En una novela que estuviera siendo escrita todos los días quizás por mí misma a mis 85 años.

¿Prefiere los animales a la gente? Los animales.

¿Es usted cruel? Lo necesario para no ser objeto de crueldad.

¿Tiene muchos amigos? No.

¿Qué cualidades busca en sus amigos? Poder hablar de las nubes y también de la tristeza.

¿Suelen decepcionarle sus amigos? A veces.

¿Es usted una persona sincera? Depende.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre? Jugando.

¿Qué le da más miedo? Que las personas que quiero mueran antes que yo.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice? El siglo XXI. Pero también me apasiona.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho? Quizás habría terminado internada en un psiquiátrico. O drogadicta.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico? Todos los días practico, pero no siempre resulta.

¿Sabe cocinar? Depende de para quién.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría? A alguno de los personajes de mis novelas favoritas.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza? Todavía.

¿Y la más peligrosa? Siempre.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien? Claro.

¿Cuáles son sus tendencias políticas? Sospecho de cualquiera que esté demasiado seguro de tener razón.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser? Un árbol.

¿Cuáles son sus vicios principales? Me gusta demasiado el silencio.

¿Y sus virtudes? Sobrevivir.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza? Espero que ninguna. Querría prestar atención a lo que está ocurriendo.

T. M.